• Foropaco.com esta en estado de desarrollo, si encuentrás algún error o tienes una sugerencia no dudes en ponerlo aquí.

Entrevista a Leon Klein, autor de "Marruecos, el enemigo del sur"

Registrado
Nov 14, 2020
Mensajes
1,414
Pacopuntos
941
Pepitas de oro
130
Ubicación
BRUNETE

(...)
Infokrisis
.- Lo que estás planteando es un acuerdo sobre la inmigración norteafricana…
León Klein.- Vamos a ser claros de una vez por todas: las bolsas islamistas en Europa son imposibles de integrar. Tienen una tendencia natural a constituirse en guetos. Así pues, integración o repatriación. Tal es la disyuntiva. La integración ha fracasado en los países en los que más lejos se había llegado: en Holanda, el “modelo” por excelencia, no soportó el asesinato de Theo van Gogh, en Francia, país con tradición en inmigración, saltó por los aires con la intimada del otoño de 2005, en Alemania, los guetos se han configurado como islas de países y culturas extranjeras en territorios europeos. No, definitivamente, no. Los turcos son un problema en Alemania, los argelinos lo son en Francia, los marroquíes en España. Las políticas de integración ya han demostrado lo que valen: no son esas políticas las que fracasan, sino la comunidad a la que van destinadas que ha demostrado ser completamente irreductibles a Europa. Así pues, sólo un imbécil –y la política europea tiene inflación de imbéciles- puede seguir pensando que un buen día profundizando en el camino ya fracasado, se logrará alcanzar el paraíso multicultural y políétnico. Abandonemos toda esperanza: solo queda la repatriación masiva de turcos, argelinos y magrebíes a sus países de origen.
Infokrisis.- Eso, además, contribuiría a disuadir a otros de penetrar ilegalmente en Europa.
León Klein.-.Si, el objetivo a pactar con el islamismo es la repatriación –incluso podría aceptarse que fuera incentivada- de los contingentes que han alcanzado Europa. Pero hoy la política de inmigración tiene una urgencia: la contención de los flujos migratorios. Esta contención puede hacerse con facilidad y miente quien diga que es inevitable. Basta con expulsar a la misma velocidad con la que se entra en Europa. Sin miramientos, sin contemplaciones, de manera expeditiva. Cualquier otra política contribuirá a aumentar el “efecto llamada”.
Marruecos ha creado una nueva forma de hacer política internacional, basada en el chantage. Ha abierto la espita de la inmigración y los flujos han asediado nuestras fronteras en Ceuta y Melilla. Mohamed Vi sabe de la pusilanimidad de los gobiernos europeos y del español en particular. Así que, cuando desató la “crisis de las vallas”, sabía perfectamente que durante semanas el gobierno español no respondería, como así fue. Y cuando lo hizo, solamente fue capaz de ofrecer dinero a cambio del cierre de la espita. La crisis de octubre se saldó con cuarenta millones de euros en “ayudas” a Mohamed VI. Al firmar el talón, lo que el día antes había sido imposible de controlar, se resolvió al punto. Caldera decía que los asaltos a las vallas era una consecuencia del “hambre en África”. Pues, seguramente, al día siguiente de firmar el talón, el hambre desapareció de África, porque ya no volvieron a repetirse los asaltos. El problema ha sido que los malos ejemplos cunden. Ahora es Mauritania quien ha comprendido la esencia del chantaje a los sentimientos. Las pateras que salen de Mauritania en dirección a Canarias han causado ya 7.000 ahogados y desaparecidos. El gobierno ZP lo sabía desde enero y no hizo nada hasta que el tema saltó a los medios de comunicación. Y entonces, el gobierno ZP desplazó a la Vicepresidenta Fernández de la Vega, con el talonario. Dentro de poco Malí se decidirá a imitar la estrategia del chantaje a los sentimientos.
Para colmo, Canarias está saturada de inmigrantes. Ni caben más, ni hay trabajo para ellos, ni los cabildos insulares pueden atenderlos. Así pues, el gobierno ZP comete la más increíble y surrealista contradicción: lleva en avión a los inmigrantes hasta la Península… provistos de su carta de expulsión. Hasta el último africano tiene más inteligencia que los cerebros pensantes del gobierno ZP. No es raro que en África se vea a Europa como “débil” y “afeminada”.
Infokrisis.- Pongámonos en una hipótesis extrema, pero no descartable en función de lo que has dicho antes: el régimen de Mohamed VI, se ve cada vez en una situación más delicada, abandonado por las fuerzas populares; en ese momento, remite la jugada que su padre ya hizo durante la “Marcha Verde”, es decir, apelar a los sentimientos patrióticos para neutralizar a los islamistas. Y entonces organiza una nueva “Marcha Verde” sobre Ceuta y Melilla. Eso ¿nos llevaría a un conflicto armado?
León Klein.- No, hay que descartar la hipótesis del conflicto armado. El ejército marroquí es débil, mal entrenado y con escasa motivación. Es, además, el colectivo social en el que el islamismo avanza más rápidamente. A pesar de que el Ejército Español tiene sus deficiencias –y en el terreno de los conflictos internacionales, el hecho de que el 7% de nuestros soldados sean extranjeros en busca de la nacionalidad, es, sin duda, la mayor- tenemos la iniciativa absoluta en aire y mar y, a través de la Legión, también en infantería. Así pues, el conflicto armado no es viable. Ningún país inicia un conflicto armado para perderlo.
Ahora bien, creo que nuestras FFAA deben trabajar sobre una hipótesis, la de que, antes o después, terminará realizándose: que Marruecos lance el órdago sobre Ceuta y Melilla. En las actuales circunstancias cualquier ofensiva sobre Ceuta y Melilla sería contestada por el gobierno español con una retirada inmediata. No se llegaría a la guerra, porque el gobierno socialista español, ignora cualquier política de defensa digna de tal nombre. El gobierno ZP es el de la “renuncia permanente”, no lo olvidemos. Para “progres” de la calaña de ZP, Ceuta y Melilla son restos del “colonialismo” español y, por tanto, prescindibles.
El gran riesgo de este momento consiste en que Mohamed VI conoce la debilidad del gobierno español en materia internacional y la mentalidad progresista en la que se mueve. Antes o después se decidirá a rematar la cuestión de las dos Plazas de Soberanía.
 
Arriba